Eva, madre de los vivientes
Lectura bíblica: Génesis 1:27-30
Personaje de la semana: Eva, su nombre significa “La madre de todos los vivientes”
Hoy veremos una alucinante historia bíblica, con un significado valioso para nuestras vidas. Reflexionaremos acerca de Eva pero lo haremos con Ojos de Mujer.
Les invitamos para que nos acompañen en este emocionante viaje en donde
descubriremos los eventos que marcaron su vida, sus decisiones, su papel que
desempeñó como compañera de Adán. Además consideraremos las lecciones que podemos aprender de su experiencia y como su legado espiritual continúa
inspirando y desafiando nuestra vidas.
Contexto:
Eva es la primera mujer, creada por Dios como compañera de Adán (Gn.
2-3). Parte de su vida se desarrolló en el Jardín del Edén, pero al desobedecer el
mandato de no comer del árbol del conocimiento se introduce el pecado en la
humanidad. Su historia incluye la promesa de redención de Dios.
Reflexión:
La mayoría de las veces vemos en obras de artes imágenes hermosas en
donde Eva está ofreciendo al varón un fruto ya mordido y vemos a la serpiente
siempre cerca de ella y Eva luce cómoda con todo esto tan negativo. Se carga todo el peso del pecado sobre ella.
Eva ha sido históricamente señalada como la culpable del pecado. Sin
embargo, la Escritura no la presenta como la responsable principal. La Biblia, en el Génesis nos dice que ella fue “engañada” (Gn 3:13), el pecado y la responsabilidad recaen sobre Adán, quien actuó con pleno conocimiento. Esta distinción suele olvidarse, y la tradición ha reforzado una lectura influida por la cultura de su tiempo haciendo recaer la culpa solo sobre ella. Aun así, el texto bíblico revela la intención divina: Dios crea a ambos con igual dignidad, entrega el mandato a los dos y juzga a ambos. Y, de manera significativa a pesar de que Eva desobedeció el mismo Dios proclamó esperanza y redención al declarar que de su simiente vendría aquel por medio de quien serían benditas todas la naciones, transformando la caída en promesa y la culpa en camino de vida. Pero cómo debemos recordarla, fue la primera mujer la cual sostuvo una relación especial con Dios, como una madre que sufrió por sus hijos, aunque desobedeció, Dios no la abandonó, sino que le dio un nuevo propósito: de su cimiente vendría el Redentor.
¿Qué aplicación personal haías de esta historia para tu vida?
Oración:
«Señor gracias porque creaste a la mujer y al varón con igual dignidad, porque a
ambos los hiciste a tu imagen y semejanza. Gracias porque a pesar de la
desobediencia de ambos, proclamaste vida y redención». Amén.
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