Rut, recogiendo espigas de esperanza
Lectura bíblica: Libro de Rut, Mateo 1:3-6, Lucas 3:31-33
Mujer de la Semana: Rut, (Re¨ut) רות derivado de una palabra similar a piedad
Contexto histórico: La historia transcurre en tiempo en que gobernaban los jueces (alrededor del año 1000 A.C), a causa de una gran hambruna en la región, Noemí su esposo Elimelec y sus hijos Quelión y Mahlón van a vivir a Moab. Y en el retorno con Rut su nuera principalmente la historia se desarrolla en la aldea Belén. Región de Judá.
Reflexión: Dos mujeres en el camino, para Noemí el camino de vuelta a su tierra se hizo más pesado y no fue por los años, fue por la amargura de su corazón, el haberse ido con las manos llenas y volver con ellas vacías y aunque no lo supiera en ese momento al tomar la mano de su nuera Rut, estas rebozarían, llenas de plenitud, alegría, bienestar y una nueva simiente.
Rut y las palabras dichas a Noemí su suegra antes de empezar este camino, son unas de las declaraciones más hermosas de la biblia.
“No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que solo la muerte hará separación entre nosotras dos.” Rut 1:16-17
En aquellas palabras se fundieron sus vidas y su futuro. Pero me pregunto:
¿Estas palabras son proféticas?
Dado el reconocimiento en los evangelios de Mateo y Lucas como parte de la genealogía de Jesús.
Pero ciertamente el camino de Rut y Noemí está unido. Es un pacto de fidelidad, sororidad, transformación y redención.
También las une en el camino, sus historias.
Noemí fue extranjera en tierra de Moab, Rut en tierra de Judea.
El hambre saco de su tierra a Noemí, y a Rut también.
Y las dos quedaron viudas.
Lo primero como bien sabemos las mujeres es priorizar la necesidad, en este caso la del hambre.
A pesar del cansado viaje, la tristeza de lo que se deja atrás, ella pone manos a la obra. Le dice a su suegra que ira a recoger espigas. Llegaron en buen tiempo, comenzaba la siega de la cebada.
Pide permiso para recoger espigas detrás de los segadores y recoger de entre las gavillas. Al ver Booz (pariente de Noemí) la actitud y hechos de Rut para con su suegra le dice que puede segar, comer y beber porque nadie la molestara, y que no se vaya a otro campo; destacando que sus hechos sean recompensados por Jehová. El acto de dejar recoger lo que quedaba de la siega para los extranjeros, los pobres y las viudas estaba estipulado en la ley (Deuteronomio 24:19). Esto también habla mucho del carácter de Booz. (Ese día Rut recogió un poco más de 2 kilos de cebada)
Pero lo que recogió Rut ese largo día no fue sino esperanza, dignidad y redención. Y se quedó hasta el final de la ciega de la cebada y el trigo que dura entre cuatro y cinco meses.
Lo que restaura tanto a Noemí como a Rut, es la actitud de esta. Ella totalmente dispuesta a la transformación y un cambio de escenario favorable, conociendo la enorme misericordia de este Dios al que ella decide conocer.
¿Te ha tocado recoger detrás de los segadores? Aunque puede ser un poco vergonzoso eso no quita lo esperanzador.
¿Te ha tocado dejar caer algo de espigas? Sino ha sido así, te invito a dejar caer estas espigas de esperanza, sororidad y redención. 525 palabras
Oración: Oh buen Dios y Padre celestial, que en tu infinita misericordia podamos encontrar fuentes de sororidad en los tiempos difíciles y también encontrarlos para celebrar el triunfo de las luchas, el alcance de las metas. Que alguien deje caer espigas de esperanza en nuestro camino y que también podamos dejar caer las nuestras.
Versículo Clave: ¡Que el Señor te recompense por lo que has hecho! Que el Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte, te lo pague con creces.
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